Este recorrido está conformado por seis estaciones principales, diseñadas para transmitir nuestras raíces, conectar profundamente con la naturaleza y compartir la esencia de la vida rural costarricense. Más que un tour, es una experiencia viva que invita a sentir, aprender y recordar.
El recorrido se desarrolla a lo largo de un sendero natural de 550 metros, pensado para disfrutarse con calma y conexión plena con el entorno. 🌿
El recorrido inicia con una caminata por el bosque, donde compartimos la historia de la familia Arguedas y el origen de la finca. En este espacio también conversamos sobre la riqueza natural que nos rodea: las aves que nos visitan, la importancia del corredor biológico del pájaro campana, y las plantas que forman parte del tradicional cerco vivo o chaguite, tan característico del paisaje rural.
Invitamos a los visitantes a reconectar con la Tierra y consigo mismos a través de una experiencia única: caminar descalzos por un sendero con los ojos cerrados. Esta vivencia estimula el tacto, despierta los sentidos y abre nuevas perspectivas, permitiendo reflexionar sobre lo que sentimos al detenernos un momento para escuchar, oler y percibir el entorno de una manera distinta. Al finalizar, los participantes pueden limpiar sus pies y colocarse nuevamente el calzado.
Del bosque pasamos al cafetal, donde conversamos sobre el origen del café, la cafeína y su historia en Costa Rica. Sin embargo, el corazón de esta estación es visibilizar el papel fundamental de la mujer en la caficultura. Compartimos historias locales de esfuerzo, empoderamiento y resiliencia: mujeres que trabajaban en los cafetales junto a sus hijos para generar ingresos con los que adquirían útiles escolares, ropa y alimento.
En el kiosco del cafetal se explica el proceso de secado del café y se ofrece una degustación, utilizando herramientas tradicionales como el fogón y la escoba, tal como se hacía antiguamente.
En esta estación se presenta el concepto de bosque comestible, un espacio que integra árboles frutales, plantas medicinales y especies útiles, promoviendo la soberanía alimentaria, la biodiversidad y una relación respetuosa con la tierra. Aquí se conversa sobre cómo la naturaleza puede proveer de manera sostenible cuando se le cuida y se le comprende.
5. Cacao y jardín de polinizadores
Esta estación incluye un kiosco y un jardín en desarrollo con plantas nativas que benefician a los polinizadores locales. Promovemos la conciencia sobre la importancia de elegir especies autóctonas, ya que muchos jardines ornamentales con plantas exóticas no aportan beneficios reales al ecosistema.
Además, conversamos sobre el cacao desde su valor indígena y ancestral: su origen, formas de consumo tradicionales y el nacimiento del chocolate. Los visitantes tienen la oportunidad de degustar semillas de cacao y conocer su significado cultural.
Aquí relatamos la historia del cañal en la finca y cómo nuestra familia subsistió de este cultivo en el pasado. Los visitantes pueden degustar caña fresca y jugo natural, y conocer el funcionamiento del trapiche y las herramientas utilizadas para la elaboración de miel de caña, que, aunque no se producen durante el tour, forman parte esencial de la explicación histórica y cultural.